Las delegaciones de China y Estados Unidos finalizaron este lunes en Estocolmo la primera jornada de un nuevo ciclo de negociaciones sobre sus aranceles recíprocos, con miras a prorrogar la tregua arancelaria acordada en mayo.
Este tercer encuentro entre las dos mayores economías del mundo se produce pocos días antes del vencimiento del plazo fijado por Donald Trump para evitar nuevos aumentos arancelarios a socios comerciales el 1 de agosto.
Las conversaciones, realizadas en el edificio Rosenbad —sede del gabinete del primer ministro sueco— se retomarán este martes, sin que hasta ahora se hayan revelado detalles de los temas tratados.
China ha pedido respeto mutuo y reciprocidad en las negociaciones, mientras Estados Unidos busca reducir malentendidos y promover una relación estable y sostenible, según el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores chino, Guo Jiakun.
La tregua actual evita la aplicación de aumentos arancelarios que oscilarían entre el 10 % y el 50 % para productos de países como Brasil, México y Canadá, y que de concretarse elevarían los aranceles promedio a niveles no vistos desde la década de 1930.
Aunque no se han cerrado acuerdos definitivos, se han logrado avances en temas clave, como la flexibilización de restricciones estadounidenses sobre tierras raras y semiconductores chinos.
Se espera que la prórroga de 90 días facilite la continuidad de las negociaciones, abriendo paso a una posible reunión entre Donald Trump y Xi Jinping.
Por otro lado, países como Brasil y México enfrentan mayores desafíos en sus negociaciones con EE.UU., mientras la Unión Europea acordó una reducción de aranceles al 15 % y un compromiso de inversión de 600,000 millones de dólares.
Otros países como Indonesia, Japón, Filipinas, Reino Unido y Vietnam ya han alcanzado acuerdos con Washington, aunque seguirán enfrentando incrementos arancelarios moderados.




