El presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, afirmó este lunes que sus declaraciones sobre la primera dama, Raquel Arbaje, y sus hijas fueron malinterpretadas, y aseguró que no tuvo intención de ofender a la familia presidencial.
Pacheco explicó que sus gestos y comentarios ocurrieron en un momento de mucha tensión durante el debate y aprobación del nuevo Código Penal. “Se malinterpretó porque uno, cansado y agotado, parece que hace un gesto ahí, y sobre todo si se edita. Pero quiero decirles que con la primera dama y el presidente yo tengo una relación de familiaridad”, dijo el legislador.
Durante una sesión extraordinaria en la Cámara de Diputados, Pacheco ofreció una rosa blanca a la primera dama y, en general, a todas las mujeres dominicanas, como símbolo de respeto. También agradeció las opiniones femeninas que, según afirmó, ayudaron a realizar ajustes al Código Penal.
“A nuestra querida primera dama y a las hijas del presidente: merecíamos que nos lo dijeran de otra manera. A mí no me gustó, y a los diputados tampoco…”, expresó Pacheco, insistiendo en que sus palabras fueron malinterpretadas.
Más tarde, en una entrevista en el programa El Día, reconoció que el nuevo Código Penal no fue consensuado con toda la sociedad, pero afirmó que una parte importante de la población sí deseaba su aprobación. Calificó la promulgación de la ley como un acto de “coraje y valentía” del presidente Luis Abinader.
Reacción de la familia presidencial
La primera dama Raquel Arbaje y sus hijas expresaron su rechazo al nuevo Código Penal mediante una carta enviada al presidente Abinader. En la misiva, advirtieron que la legislación representa “graves retrocesos en materia de derechos humanos, especialmente para mujeres, niñas y víctimas de violencia”.
Indicaron que la aprobación del nuevo código no es solo un cambio legal, sino una decisión de país que afectará la protección de derechos fundamentales en la República Dominicana.
Postura del presidente Abinader
En su encuentro semanal con la prensa, el presidente Luis Abinader afirmó que su familia es “muy independiente” y que tanto su esposa como sus hijas tienen criterio propio, una actitud que él mismo ha promovido en su hogar. Subrayó que, pese a las diferencias, decidió promulgar la ley.
El nuevo Código Penal entrará en vigencia en 12 meses y sustituye la legislación vigente desde 1884. Entre sus puntos más controversiales, destaca la exclusión de las tres causales para el aborto, lo que había impedido su aprobación durante años.




