La Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (Acess) de Ecuador anunció este domingo el inicio de una auditoría en el Hospital Universitario de Guayaquil, tras el fallecimiento de doce recién nacidos en ese centro médico.
La institución, responsable de supervisar la calidad de los servicios de salud públicos y privados, informó que recabará información y realizará un análisis detallado para esclarecer las causas detrás de las muertes, que el Ministerio de Salud atribuye a causas multifactoriales, vinculadas a complicaciones por nacimientos prematuros.
De acuerdo con el Ministerio, dos de los neonatos fallecieron tras contraer una infección por la bacteria Klebsiella pneumoniae productora de carbapenemas, un patógeno cada vez más resistente a los antibióticos.
Estas muertes fueron reportadas luego de que medios locales denunciaran que en la unidad de cuidados intensivos neonatales del hospital habían fallecido dieciocho bebés en julio, supuestamente por infecciones asociadas a la atención sanitaria. Se señaló además la posible reutilización de cánulas nasales —equipos para administrar oxígeno— que debían ser desechadas, lo que habría provocado la contaminación.
No obstante, el Ministerio de Salud negó la reutilización de insumos médicos y rechazó que las muertes se deban a contaminación por falta de materiales, aunque no aclaró si hay escasez de insumos en el hospital.
El ministro de Salud, Jimmy Martin, dispuso el inicio de una investigación, destituyó al gerente del hospital y ordenó brindar apoyo psicológico a los familiares de los neonatos afectados por la bacteria.
Por su parte, el delegado provincial de la Defensoría del Pueblo, Gonzalo Ortega, visitó el hospital y solicitó un informe en tres días sobre las circunstancias de los fallecimientos y el inventario de insumos disponibles para la atención neonatal.
La Comisión de Protección a Niñas, Niños y Adolescentes de la Asamblea Nacional convocó al ministro y a autoridades del hospital para que expliquen lo ocurrido, y pidió a la Fiscalía verificar si existe una investigación penal en curso.
El alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, expresó su condena ante el hecho y ofreció apoyo a las familias. Señaló que las cánulas nasales tienen un costo accesible y se comprometió a gestionar la compra inmediata de insumos faltantes para evitar que situaciones similares se repitan.
“Esto es demasiado doloroso. No debe repetirse”, afirmó Álvarez, quien aseguró que desde la Municipalidad brindarán toda la ayuda necesaria.




