El expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, podrá salir de su prisión domiciliaria por primera vez desde el 4 de agosto, cuando comenzó a cumplir esta medida, para acudir a una consulta médica.
La autorización fue otorgada este martes por el juez Alexandre de Moraes, del Tribunal Supremo, y establece un plazo máximo de ocho horas para la visita al hospital, prevista para el próximo 16 de agosto.
La defensa de Bolsonaro solicitó el permiso para que el líder de extrema derecha, de 70 años, se someta a una batería de exámenes médicos. Desde el inicio de su prisión domiciliaria en Brasilia, Bolsonaro ha podido recibir visitas de familiares y políticos aliados con autorización previa de la corte.
El expresidente enfrenta un juicio por liderar un intento de golpe de Estado contra el gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva. Los abogados de Bolsonaro tienen hasta este miércoles para presentar sus alegatos finales ante el Tribunal Supremo, y se espera que las deliberaciones comiencen en septiembre.
De ser condenado por los cinco cargos imputados, incluyendo tentativa de golpe de Estado y atentado contra el Estado democrático de derecho, Bolsonaro podría enfrentar una pena de hasta 40 años de prisión.




