El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, confirmó este jueves que su país ha desplegado fuerzas navales en el Caribe para enfrentar a los cárteles de drogas que, según él, operan con impunidad en aguas internacionales y exportan sustancias que afectan a comunidades estadounidenses.
Durante la firma de un acuerdo con Paraguay, Rubio señaló que la droga representa “una amenaza a la seguridad nacional de Estados Unidos” y calificó al gobierno venezolano de Nicolás Maduro como “una organización criminal” que controla territorio nacional y amenaza intereses regionales, incluyendo a compañías petroleras en Guyana.
Rubio afirmó que estos grupos criminales utilizan el espacio aéreo para transportar drogas a Estados Unidos y que varios países cooperan con Washington en estos esfuerzos, aunque algunos no. No precisó los métodos específicos de confrontación de los cárteles.
Por su parte, autoridades de Venezuela, Guatemala y Honduras rechazaron las acusaciones. El ministro de Interior venezolano, Diosdado Cabello, sostuvo que “el único cártel de droga que opera a la luz de todo el mundo es la DEA”, mientras que las cancillerías de Guatemala y Honduras calificaron las declaraciones de la fiscal general estadounidense, Pam Bondi, de falsas y recordaron que no reconocen la legitimidad del gobierno de Maduro.
El debate surge días después de que Estados Unidos aumentara a 50 millones de dólares la recompensa por información que conduzca al arresto de Maduro, a quien acusa de liderar una organización vinculada al narcotráfico y designada como terrorista por Washington.




