Este sábado 16 de agosto se conmemora el 162 aniversario del inicio de la Guerra de la Restauración, la gesta patriótica que comenzó en 1863 para recuperar la independencia nacional, perdida tras la anexión de la República Dominicana a España en 1861 por decisión del entonces presidente Pedro Santana.
Con el llamado Grito de Capotillo, un grupo de patriotas liderados por Santiago Rodríguez izó la bandera dominicana en Dajabón, marcando el inicio de un conflicto que enfrentó a un pueblo mal armado pero determinado, contra las fuerzas del imperio español. Entre los principales héroes de esta guerra se destacan Gregorio Luperón, Gaspar Polanco, Ulises Francisco Espaillat, Santiago Rodríguez y José Antonio Salcedo.
Historiadores como Roberto Cassá, Adriano Miguel Tejada y Juan Bosch coinciden en que la Restauración no solo restituyó la independencia proclamada en 1844, sino que representó el acto de soberanía más decisivo del siglo XIX, al consolidar la identidad nacional y el espíritu de autonomía del pueblo dominicano.
En palabras del humanista Eugenio María de Hostos, la Restauración fue “la verdadera independencia dominicana” porque rompió definitivamente los vínculos coloniales con España.
El conflicto, que se prolongó hasta 1865, estuvo marcado por intensas batallas, hambre y sacrificio, pero también por la valentía de hombres y mujeres que defendieron con determinación la libertad, las costumbres y las tradiciones del país.




