Cientos de androides participaron este viernes en la apertura de los Juegos Mundiales de Robots Humanoides, el primer certamen internacional de este tipo, celebrado en el Anillo Nacional de Patinaje de Velocidad de Pekín, construido para los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022.
En la competencia participan más de 500 robots de 16 países, que se enfrentan en pruebas que van desde los 100 metros vallas y el baloncesto, hasta el kungfú, además de tareas especializadas como la clasificación de medicamentos y labores de limpieza.
«Creo que en unos 10 años los robots estarán al mismo nivel que los humanos», afirmó entusiasmado Chen Ruiyuan, un espectador de 18 años.
Aunque todavía están lejos de igualar el rendimiento humano, algunos androides sorprendieron con sus habilidades. En un partido de fútbol sala, varios robots del tamaño de un niño se movían con dificultad, cayendo en masa durante el juego. En contraste, los humanoides de la empresa china Unitree destacaron en una carrera de 1,500 metros, en la que uno de ellos marcó un tiempo de 6:29:37, muy por debajo del récord humano, aunque sin alcanzar su nivel técnico.
El evento refleja la apuesta de China por situar a los humanoides en el «centro de su estrategia nacional», según la Federación Internacional de Robótica. En marzo, Pekín anunció un plan de inversión masiva en startups tecnológicas, incluidas las de robótica e inteligencia artificial.
Actualmente, el país ya es el mayor mercado mundial de robots industriales y en abril organizó lo que describió como la primera media maratón de robots humanoides.




