El centrista Rodrigo Paz, senador y exalcalde de Tarija, se convirtió en el candidato más votado en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de Bolivia con 32,14% de los votos, según el conteo preliminar del Tribunal Superior Electoral (Sirepre).
A pesar de su ventaja, Paz no alcanzó el umbral necesario para ser proclamado presidente y deberá enfrentarse en balotaje a Jorge “Tuto” Quiroga, quien obtuvo 26,81% de los votos.
En su discurso de victoria en La Paz, Paz afirmó: “Lo que queremos es la reconstrucción de la Patria. Que la economía sea de la gente y no del Estado”. Además, hizo un llamado religioso: “El pueblo unido no será vencido si Dios está con ese pueblo”.
Segunda vuelta electoral
Según la Constitución boliviana, para ganar en primera vuelta un candidato debe obtener más del 50% de los votos válidos o al menos 40% con una diferencia mínima de 10 puntos sobre el segundo lugar. Al no cumplirse estas condiciones, se realizará una segunda vuelta el próximo 19 de octubre entre Paz y Quiroga. El centrista advirtió que “aún no está nada dicho. Tenemos que seguir trabajando estos dos meses”.
Fin del MAS y un escenario histórico
Los resultados marcan un cambio significativo en la política boliviana. El partido de Evo Morales, Movimiento al Socialismo (MAS), quedó fuera de la disputa presidencial, con su candidato Eduardo del Castillo alcanzando solo el 3,16% de los votos. Esto refleja la pérdida de apoyo tras años de gobierno y episodios de corrupción.
Resultados preliminares destacados:
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Rodrigo Paz (Partido Democrático Cristiano): 32,14%
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Jorge Quiroga (Libertad y Democracia): 26,81%
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Samuel Doria Medina (Unidad): 19,86%
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Andrónico Rodríguez (Alianza Popular): 8,22%
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Manfred Reyes Villa (Autonomía para Bolivia): 6,62%
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Eduardo del Castillo (MAS): 3,16%
Los votos nulos representaron 19,4%, superando incluso a Doria Medina, mientras que los votos en blanco fueron 2,45%, lo que indica que Evo Morales todavía mantiene un sector importante de apoyo.
Este domingo, Bolivia abrió la puerta a un balotaje histórico que marcará un giro en su panorama político y el fin del prolongado ciclo del socialismo del siglo XXI en el país.




