La Paz.– El Movimiento al Socialismo (MAS), fundado por Evo Morales y principal referente del llamado socialismo del siglo XXI en Bolivia, sufrió una derrota histórica que marca el fin de su hegemonía política.
De los 75 escaños que había logrado en la Cámara de Diputados, el MAS apenas conservará uno, lo que supone un desplome sin precedentes en la historia democrática del país.
El partido, que durante dos décadas mantuvo mayoría absoluta y un dominio casi total del poder legislativo, pasa ahora a una representación meramente testimonial, sin capacidad de incidir en las decisiones parlamentarias.
La caída del MAS refleja el rechazo ciudadano a 20 años de gobierno socialista y abre paso a un nuevo ciclo político en Bolivia, donde las fuerzas de derecha y centro se consolidan como protagonistas del escenario nacional.




