El presidente de Taiwán, William Lai, anunció este sábado una amplia remodelación de su equipo de Gobierno, en un momento marcado por la caída de su popularidad y tras el fracaso del referéndum para reactivar la última central nuclear de la isla, así como de las votaciones para destituir a siete legisladores opositores.
En una rueda de prensa desde la Oficina Presidencial, Lai señaló que el Ejecutivo enfocará su gestión en cuatro prioridades: economía, bienestar social, atención a los sectores vulnerables y apoyo a la juventud. Aseguró que estas líneas de acción se aplicarán “de forma concreta” en los presupuestos especiales y anuales.
El mandatario afirmó que la reorganización busca hacer más eficiente al gabinete y fortalecer la resiliencia económica, además de impulsar el desarrollo industrial y la protección del sustento de la población.
Sobre la polarización política que ha marcado sus primeros quince meses de gobierno, subrayó que se apostará por un mayor diálogo con la oposición, sin distinciones partidarias.
“Solo unidos podremos proteger la nación y salvaguardar nuestra valiosa democracia y libertad (…) Trabajaré junto a todo el pueblo para llevar a Taiwán hacia un futuro más democrático, más seguro y más próspero”, expresó.
La crisis política ha golpeado fuertemente los índices de aprobación del presidente, que enfrenta también la presión de los aranceles del 20 % impuestos por Estados Unidos a los productos taiwaneses y el fallido intento de recuperar el control del Parlamento.
Las primeras señales de la remodelación llegaron este viernes con las renuncias del ministro de Economía, Kuo Jyh-huei; del ministro de Asuntos Digitales, Yennun Huang; y del viceministro de Educación, Yeh Ping-cheng, quienes habían sido objeto de fuertes críticas.
Fuentes oficiales adelantaron que el secretario general del gabinete, Kung Ming-hsin, asumirá como nuevo ministro de Economía.
La reestructuración ocurre además en un contexto de tensiones crecientes con China, que reclama a Taiwán como parte inalienable de su territorio pese a que la isla se gobierna de manera autónoma desde 1949.




