El candidato presidencial Rodrigo Paz Pereira, del Partido Demócrata Cristiano (PDC), afirmó que su prioridad como eventual presidente será “ordenar la casa” sin recurrir al Fondo Monetario Internacional (FMI).
Paz, quien ganó la primera vuelta el 17 de agosto con el 32,06 % de los votos, enfrentará en segunda vuelta al expresidente Jorge Tuto Quiroga el próximo 19 de octubre.
En una entrevista con EFE, el senador de 57 años atribuyó su sorpresivo triunfo a la cercanía con los ciudadanos y al uso efectivo de redes sociales, recorriendo más de 220 de los 300 municipios del país. Durante su campaña, Paz estableció contacto con comerciantes, mineros, transportistas y artesanos, de quienes surgieron propuestas como la reducción de impuestos y aranceles, créditos “baratos” y el cierre de la Aduana.
Paz criticó al oficialista Movimiento al Socialismo (MAS) y a Evo Morales, señalando que su régimen generó corrupción, nepotismo y un “cabreo acumulado” en las organizaciones sociales. Consideró que Morales no defiende la plurinacionalidad, sino su propio poder, y anunció que, de llegar al gobierno, se aplicará la ley en el Trópico de Cochabamba, bastión político del expresidente, “como a cualquier ciudadano”.
En materia económica, Paz responsabilizó al MAS de la crisis de divisas, inflación y escasez de combustibles, señalando que el despilfarro de 60.000 millones de dólares de ingresos del gas impidió diversificar la economía. Su plan contempla renegociar la deuda externa e interna de 42.000 millones de dólares, asegurar el abastecimiento de diésel mediante un “colchón” con organismos internacionales, sincerar la cotización del dólar y reintegrar al sistema financiero 9.600 millones de dólares que circulan fuera de la banca.
El candidato descartó acudir al FMI, al considerar que implicaría “meter una carga de deuda extraordinaria al país”, y anunció que su estrategia para la segunda vuelta será reforzar la cohesión social para garantizar estabilidad y gobernabilidad sin distinciones ideológicas ni regionales.




