La Primera Sala de la Corte Suprema de Brasil comenzó este martes la fase final del juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro, acusado de liderar un complot golpista tras perder las elecciones de 2022 ante Luiz Inácio Lula da Silva.
Bolsonaro, de 70 años, se encuentra en prisión domiciliaria por intentar obstruir la investigación y afronta cinco delitos contra el orden democrático: tentativa de abolición violenta del Estado democrático, golpe de Estado, organización criminal armada, daño contra el patrimonio público y deterioro de patrimonio protegido. Junto a él, también son juzgados siete antiguos aliados, entre exministros y generales.
El proceso, que se extenderá los días 2, 3, 9, 10 y 12 de septiembre en la sede del Supremo en Brasilia, será dirigido por cinco jueces, incluidos Cristiano Zanin y Flávio Dino, bajo una enorme expectación mediática.
La acusación se basa en audios, documentos, registros de reuniones y la confesión del exayudante de Bolsonaro, el teniente-coronel Mauro Cid, quien reveló planes de declarar el estado de sitio para revertir el triunfo de Lula y detener a autoridades del Supremo.
La Fiscalía sostiene que Bolsonaro incluso planeó el asesinato de Lula y otras autoridades, aunque el golpe fracasó por la negativa de los comandantes militares.
El juicio también ha generado tensiones internacionales: el expresidente estadounidense Donald Trump ha criticado el proceso y sancionado a varios jueces brasileños, calificando el caso como una “caza de brujas”.
Se espera que los cinco jueces voten tras las intervenciones de la Fiscalía y de las defensas. Aunque se pronostica condena, la prisión de Bolsonaro no sería inmediata, pues aún podría apelar ante la misma Corte.
Además, el expresidente enfrenta otros procesos judiciales, incluyendo inhabilitación por ocho años por abusos de poder en las elecciones de 2022 y causas por apropiación de bienes del Estado y difusión de noticias falsas.




