La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (Dgspc) informó que los privados de libertad y colaboradores del sistema serán beneficiados con becas para cursar estudios técnicos y superiores, gracias a un convenio firmado con la Universidad Tecnológica del Cibao Oriental (Uteco) y la Fundación Mujeres por la Educación (Funmujer).
El acuerdo, que tendrá una duración de cuatro años, permitirá impartir carreras profesionales y técnicas. En su primera etapa se ofrecerán las licenciaturas en Derecho y Comunicación Social.
El convenio fue firmado por Roberto Hernández Basilio, director general de la Dgspc; Marylin del Carmen Díaz, rectora de Uteco; y Peggy Cabral, presidenta de Funmujer.
Hernández Basilio destacó la educación como una vía esencial para la rehabilitación de los internos, resaltando que los programas educativos permiten aprovechar el tiempo de manera productiva dentro de los centros penitenciarios.
Por su parte, la rectora Díaz Pérez afirmó que los internos tendrán acceso a enseñanza de calidad, avalada por más de 40 años de trayectoria académica de Uteco, contribuyendo al proceso de reinserción social de los privados de libertad.
Cabral subrayó que la educación en los centros penitenciarios es una forma de motivar a la juventud y de fortalecer iniciativas que promueven la superación personal.
En cuanto a responsabilidades, Uteco cubrirá los costos de matrícula, fomentará la investigación y ofrecerá acceso a recursos académicos, bibliográficos y digitales. La Dgspc garantizará la seguridad y seleccionará a los internos que cumplan los requisitos para ingresar a los programas, mientras que Funmujer asumirá los gastos de facilitadores, inscripciones, trabajos de grado, graduaciones, transporte y materiales educativos.
Además, el convenio permitirá que los estudiantes de Uteco realicen trabajos de campo, investigaciones y recorridos programados en los centros de corrección a nivel nacional, y que los colaboradores del sistema penitenciario accedan a becas, descuentos y facilidades en programas de grado, cuarto nivel y educación continuada.
Con esta iniciativa, las instituciones refuerzan su compromiso de fortalecer la rehabilitación social a través de la educación, transformando la cultura penológica en el país. Los beneficiarios son privados de libertad condenados con sentencias que hayan adquirido cosa irrevocablemente juzgada.




