El Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) condenó a Francia por no garantizar la protección de una mujer que mantuvo una relación sadomasoquista con su superior profesional, pese a la existencia de un contrato firmado entre ambos.
El documento, conocido como «contrato amo-perra», no puede considerarse un consentimiento válido para futuras prácticas sexuales, destacó el tribunal en su sentencia publicada este jueves.
Los jueces subrayaron que el consentimiento debe reflejar la libre voluntad de la persona en el momento de cada acto y que cualquier acuerdo previo no puede justificar relaciones sexuales forzadas.
El caso se remonta a 2013, cuando la víctima, empleada de un hospital, denunció sufrir relaciones sexuales forzadas con K.B., su superior, después de haber sido hospitalizada por problemas psicológicos derivados de la situación.
A pesar de que K.B. fue inicialmente condenado, el Tribunal de Apelación de Nancy lo absolvió en 2021, lo que llevó a la mujer a llevar el caso ante el TEDH.
El tribunal europeo concluyó que la justicia francesa no valoró correctamente las alegaciones de la víctima y consideró que el contrato había servido como instrumento de control coercitivo. Francia deberá pagar a la demandante 20.000 euros por daños morales y 1.503,77 euros por costas judiciales.
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