La 80ª sesión de la Asamblea General de la ONU se inauguró esta semana con la alemana Annalena Baerbock al mando del principal órgano multilateral.
Baerbock juró su cargo sobre la Carta de la ONU de 1945, en un acto lleno de simbolismo, y recibió el mazo ceremonial de su antecesor, Philémon Yang, de Camerún.
En su primer discurso ante los 193 Estados Miembros, la presidenta enfatizó la importancia de fortalecer la colaboración internacional frente a los desafíos globales, como los conflictos armados, la pobreza y el cambio climático.
Entre sus objetivos para este año se incluyen la implementación de la agenda de reformas #ONU80, la conducción del proceso para elegir al próximo Secretario o Secretaria General, así como el fomento de la paz, el desarrollo sostenible y la protección de los derechos humanos.
La Asamblea General sigue siendo el foro universal donde todas las naciones buscan acuerdos para afrontar los retos comunes de la humanidad.




