Nepal ha designado a Sushila Karki, expresidenta del Tribunal Supremo, como primera ministra de transición tras la dimisión de Sharma Oli, en medio de violentas protestas que dejaron decenas de muertos y más de mil heridos.
El presidente Ram Chandra Paudel acordó disolver la Cámara de Representantes y nombrar a Karki como primera ministra interina, respondiendo a las demandas de los manifestantes, según informó Kiran Pokhrel, portavoz de la Presidencia.
La oficina de la primera ministra funcionará temporalmente en el edificio del Ministerio del Interior, después de que la sede anterior fuera incendiada durante las manifestaciones.
Karki, de 71 años, se convierte en la primera mujer en liderar el Gobierno de Nepal. Fue presidenta del Tribunal Supremo en 2016 y recibió el apoyo de los manifestantes, quienes consideraron su nombramiento un paso para calmar la crisis social.
Las protestas comenzaron tras la prohibición del acceso a las principales redes sociales y el creciente descontento por casos de corrupción y la gestión gubernamental.
Hasta ahora, la Policía ha reportado 51 muertos, incluidos tres agentes, y más de 1.770 heridos, con 284 personas aún hospitalizadas. Además, más de 14.500 presos se fugaron durante los disturbios; hasta ahora han sido recapturados 1.500. El Ejército y la Policía custodian actualmente las principales cárceles del país.
La situación refleja un fuerte malestar social y marca un giro histórico al colocar a Karki, reconocida por su trayectoria judicial, al frente del Ejecutivo en un momento de gran tensión política y social.




