Hoy, cientos de miles de personas en Estados Unidos se reúnen para rendir homenaje a la vida y legado de Charlie Kirk, fundador de Turning Point USA, quien falleció trágicamente el 10 de septiembre mientras ofrecía una conferencia en Utah Valley University. Su servicio conmemorativo en el State Farm Stadium de Glendale, Arizona, reúne a unas 100,000 personas, con espacios adicionales habilitados en el Desert Diamond Arena.
Este tributo histórico incluye discursos del presidente Donald Trump, el vicepresidente JD Vance y Erika Kirk, esposa de Charlie, marcando la primera vez en la historia moderna que un presidente y vicepresidente en funciones participan juntos en el homenaje a un ciudadano privado.
El impacto de Charlie Kirk fue profundo:
- Fundó Turning Point USA a los 18 años, creando un movimiento nacional de jóvenes conservadores.
- Defendió con pasión la fe, la libertad y los valores estadounidenses, inspirando a millones a involucrarse en la vida cívica.
- Sus últimas apariciones públicas reflejaron su compromiso inquebrantable con el diálogo, el activismo y la convicción.
“Charlie murió haciendo lo que amaba: luchando por la verdad, la fe, la familia y América”, dice el tributo oficial de Turning Point USA.
La Casa Blanca publicó esta semana un video conmemorativo de tres minutos, con discursos de Charlie, momentos familiares y palabras de Erika Kirk:
“No tienen idea del fuego que han encendido”.
Por respeto, TPUSA pidió a los asistentes vestir ropa formal en rojo, blanco o azul, y no llevar flores al estadio, sugiriendo en su lugar donaciones o tributos enviados a su sede en Phoenix.
El legado de Charlie Kirk vive en el movimiento que construyó, en las vidas que tocó y en los valores que defendió. Hoy, Estados Unidos recuerda no solo a un hombre, sino a una misión.




