Durante su participación en la Asamblea General de la ONU este miércoles, el presidente dominicano Luis Abinader instó a la comunidad internacional a construir un orden global más equitativo, en medio de un escenario marcado por múltiples crisis.
Al conmemorar los 80 años de la organización, Abinader destacó su papel esencial en la promoción de la paz, el desarrollo y los derechos humanos. Subrayó que el progreso de unos no debe implicar el sacrificio de otros, y reafirmó el compromiso de República Dominicana con los principios fundacionales de la ONU como vía para preservar la dignidad humana.
El mandatario identificó los principales retos globales: polarización política, tensiones comerciales, avances tecnológicos, cambio climático y competencia geopolítica. También mencionó cómo estos desafíos afectan directamente a su país, con fenómenos como la volatilidad económica, huracanes, proliferación de sargazo y desinformación digital.
En cuanto al desarrollo sostenible, Abinader resaltó los logros alcanzados en la lucha contra la pobreza y la subalimentación, alineados con los objetivos de la Agenda 2030. Según sus declaraciones, la pobreza moderada se redujo de 25.8 % en 2019 a 18.05 % en el primer trimestre de 2025, mientras que la subalimentación bajó de 8.6 % en 2018 a 3.6 % en 2025, gracias a políticas sociales, impulso agropecuario y aumento del salario mínimo.
Sobre la crisis ambiental, el presidente llamó a enfrentar de manera conjunta el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación, haciendo énfasis en los efectos del sargazo en el Caribe. Reiteró el compromiso del país con la protección de los ecosistemas marinos, respaldando el Tratado BBNJ.
Abinader cerró su discurso con un mensaje contundente: “Que la paz no sea un anhelo, sino una decisión de todos”, exhortando a la ONU a renovar su liderazgo frente a los desafíos actuales y a fortalecer la cooperación internacional basada en la justicia y la equidad.




