El presidente interino de Perú, José Jerí Oré, sostuvo este viernes una reunión con la presidenta del Poder Judicial, Janet Tello; el fiscal general interino, Tomás Gálvez; y el tercer vicepresidente del Congreso, Ilich López, con el propósito de ratificar los acuerdos interinstitucionales para fortalecer la lucha contra la criminalidad.
El encuentro tuvo lugar en el Palacio de Gobierno de Lima y, según informó la Presidencia de la República a través de la red social X, buscó consolidar una respuesta más eficiente y articulada frente al crimen organizado.
Horas antes, Jerí también convocó a los jefes de las Fuerzas Armadas y la Policía Nacional para coordinar acciones conjuntas en materia de seguridad. Estas fueron las primeras decisiones de su gestión, tras asumir el mando por sucesión constitucional luego de la destitución de Dina Boluarte, ocurrida el jueves por “incapacidad moral permanente”.
“El principal enemigo está afuera, en las calles, las bandas criminales y las organizaciones delictivas, y como enemigos debemos declararles la guerra. Vamos a ganar esa guerra”, expresó Jerí durante su discurso de juramentación, reafirmando que la inseguridad ciudadana es el mayor desafío que enfrenta el país.
El mandatario, de 38 años, asumió el poder tras haber presidido el Congreso desde agosto pasado. Prometió “sentar las bases de un país reconciliado” y pidió disculpas a los ciudadanos por la falta de atención estatal.
Con su ascenso, Perú suma siete presidentes desde 2016, un reflejo de la profunda inestabilidad política que ha marcado al país en los últimos años.




