El cierre del Gobierno federal de Estados Unidos, que este sábado cumple once días, ya ha generado los primeros despidos de empleados federales, retrasos en aeropuertos y fronteras, y amenaza con dejar sin pago a los militares por primera vez en la historia.
La Casa Blanca ordenó este viernes las primeras reducciones de personal. Russell Vought, director de la Oficina de Administración y Presupuesto, confirmó que las “reducciones forzadas de personal” han comenzado, en el marco del cierre parcial del Gobierno. El presidente Donald Trump afirmó que estos despidos buscan eliminar puestos que no se ajustan a las prioridades de su administración y responsabilizó a los demócratas por la situación.
El cierre también está afectando sectores esenciales. La falta de controladores y empleados aeroportuarios ha generado retrasos en aeropuertos como Boston, Chicago y Las Vegas. Además, los cruces fronterizos con México, como el de Ciudad Juárez-El Paso, presentan largas filas debido a la reducción de agentes aduanales.
La nómina de más de 1,3 millones de militares estadounidenses también está en riesgo. Si no se alcanza un acuerdo presupuestario antes del miércoles, podrían no recibir sus salarios a tiempo, algo que nunca ha ocurrido en la historia del país.
Demócratas y republicanos aún no logran los 60 votos necesarios para aprobar proyectos presupuestarios temporales, y el Senado no se reunirá hasta el martes 14, tras el festivo del lunes. Mientras tanto, algunos servicios públicos, incluidos los principales museos de Washington, han cerrado por falta de fondos.
El cierre continúa aumentando la tensión entre ambos partidos, en un pulso político que mantiene al país en incertidumbre y afecta tanto a empleados federales como a la ciudadanía.




