La crisis política en Perú vuelve a encender las calles. Una multitudinaria protesta realizada este miércoles en Lima contra el nuevo gobierno interino de José Jerí y el Congreso de la República dejó al menos un manifestante muerto, más de 100 personas heridas y 10 detenidos, según confirmó la Defensoría del Pueblo.
La víctima fue identificada como Eduardo Ruiz, quien participaba en la manifestación cuando, según testigos, recibió un disparo presuntamente efectuado por un agente policial encubierto, conocido como “terna”. El hecho ocurrió alrededor de las 23:30 horas en las inmediaciones de la Plaza Francia, en el centro de Lima. Ruiz fue trasladado al Hospital Loayza, donde se certificó su fallecimiento.
Los enfrentamientos se produjeron después de que un grupo de manifestantes intentara derribar las protecciones del Congreso. La Policía respondió con gases lacrimógenos y, según videos difundidos en redes sociales, también se reportaron disparos y la presencia de casquillos de bala en el suelo.
Tanto la Defensoría del Pueblo como la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) exigieron una investigación inmediata, exhaustiva e independiente para esclarecer los hechos y determinar las responsabilidades por la muerte de Ruiz. “El uso de agentes sin identificación, infiltrados entre manifestantes, genera enorme preocupación y debe ser revisado con urgencia”, declaró un representante de la CNDDHH.
El presidente interino José Jerí, quien asumió el poder tras la reciente destitución de la expresidenta Dina Boluarte, lamentó la muerte del manifestante y expresó su deseo de que “las investigaciones determinen con objetividad los hechos”. Por su parte, el ministro del Interior, Vicente Tiburcio, afirmó que el operativo policial designado no estaba presente en la zona donde ocurrió el fallecimiento. “Solicito una exhaustiva investigación para esclarecer la muerte de este ciudadano. Lamentamos este hecho de muerte que nosotros nunca hemos previsto”, declaró a la prensa.
La protesta de este miércoles fue una de las más grandes registradas en Perú desde las manifestaciones de 2022 y 2023, que dejaron decenas de muertos tras la caída del expresidente Pedro Castillo y la llegada al poder de Dina Boluarte. El nuevo gobierno interino ha sido recibido con fuertes críticas, al ser considerado por amplios sectores como una continuación del régimen anterior, marcado por la represión y la falta de respuesta a demandas sociales clave como la lucha contra la corrupción y la inseguridad ciudadana.
La muerte de Eduardo Ruiz marca un posible punto de quiebre para el gobierno de transición. Con movilizaciones convocadas en otras regiones del país y un clima de indignación que no cesa, Perú podría estar entrando en una nueva etapa de confrontación política y social. La pregunta en el aire: ¿atenderá el nuevo gobierno el llamado ciudadano o responderá con más represión?




