La corona de la emperatriz Eugenia, una de las joyas robadas este domingo durante el asalto al Museo del Louvre, fue encontrada dañada cerca del recinto, según confirmó una fuente cercana al caso.
La pieza, perteneciente a la esposa de Napoleón III, data del siglo XIX y está compuesta por 1,354 diamantes y 56 esmeraldas, según la descripción oficial publicada por el Louvre. Su hallazgo parcial se produjo horas después del robo, en las inmediaciones del museo, aunque no se han revelado detalles sobre el estado exacto de conservación ni el lugar preciso donde fue localizada.
Robo en la Galería Apolo
El robo ocurrió en la mañana del domingo en la Galería Apolo, espacio que alberga las Joyas de la Corona francesa. Según los primeros reportes, tres individuos aprovecharon las obras de renovación en curso para ingresar al museo, utilizando una carretilla elevadora y accediendo por una ventana rota. Sustrajeron al menos nueve piezas de la colección de Napoleón y la emperatriz, en una operación que duró apenas siete minutos.
La corona de Eugenia es una de las piezas más emblemáticas del conjunto, no solo por su valor material, sino por su carga simbólica como parte del legado imperial francés.
Las autoridades continúan la búsqueda de los responsables, mientras se evalúa el impacto patrimonial del robo y el estado de las piezas sustraídas.




