Los líderes de la Unión Europea dieron luz verde este jueves a la Comisión Europea para avanzar en una propuesta que permita financiar a Ucrania durante los próximos dos años, abriendo la puerta a un préstamo respaldado por activos rusos congelados, según informaron varios diplomáticos a la AFP.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, celebró los avances y calificó los resultados de la cumbre en Bruselas como “buenos”, destacando el apoyo político sobre el uso de los activos rusos. El mandatario había pedido un préstamo de hasta 140.000 millones de euros (162.000 millones de dólares) utilizando fondos del Banco Central de Rusia inmovilizados en la UE.
El paquete de ayuda aún requiere superar la reticencia de Bélgica, que concentra la mayoría de los activos rusos congelados. El primer ministro belga, Bart De Wever, advirtió que no aceptará que los riesgos recaigan únicamente sobre su país. La propuesta se presentará formalmente en la próxima cumbre europea, prevista para diciembre.
En paralelo, Estados Unidos y la UE anunciaron sanciones al sector petrolero ruso, incluida la congelación de los activos de Rosneft y Lukoil en territorio estadounidense, una medida que Zelenski calificó como un “mensaje contundente” para presionar a Vladimir Putin a poner fin a la guerra. Las sanciones dispararon los precios del petróleo en más del 5%.
A pesar de estas medidas, el presidente ruso descartó que tengan un impacto significativo en su economía y amenazó con una respuesta contundente si se atacara territorio ruso con misiles estadounidenses. Por su parte, China expresó su oposición a las sanciones de EE. UU.
La UE también acordó avanzar en la prohibición total de importación de gas ruso para 2026 y en medidas contra la llamada “flota fantasma” de petroleros, que según Francia financia entre el 30 % y 40 % del esfuerzo bélico ruso.
En medio de estas decisiones, los ataques rusos continuaron en Ucrania, dejando al menos tres muertos, incluidos dos periodistas, según informaron las autoridades locales.




