La tormenta tropical Melissa avanza con fuerza en el Caribe y amenaza con convertirse en huracán, afectando a varios países de la región. Según el Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos, Melissa impactaría como huracán a Jamaica el martes y a Cuba el miércoles, mientras continúa provocando lluvias intensas en Haití y República Dominicana.
En Haití, la tormenta ya dejó tres muertos: dos personas murieron en un deslizamiento de tierra en Fontamara, cerca de Puerto Príncipe, y un hombre falleció en Marigot tras la caída de un árbol. En República Dominicana, el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) reportó que más de un millón de usuarios quedaron sin agua potable debido a daños en decenas de acueductos, además de inundaciones y desplazamiento de cientos de personas.
El NHC alertó que el comportamiento de Melissa es “más incierto de lo habitual” y destacó el riesgo de fuertes lluvias, vientos dañinos y marejada ciclónica, especialmente en Cuba. En Jamaica, se advierte acelerar los preparativos para proteger vidas y propiedades ante vientos intensos e inundaciones que podrían comenzar este fin de semana.
Actualmente, Melissa se encuentra a 345 km al sureste de Kingston, Jamaica, y a 405 km al suroeste de Puerto Príncipe, Haití, con vientos sostenidos de 75 km/h y un desplazamiento lento hacia el este-sureste, lo que prolonga el riesgo de lluvias intensas y vientos potencialmente dañinos durante varios días.
La tormenta se suma a una activa temporada ciclónica en el Atlántico, que este año ha registrado 13 ciclones, entre ellos los huracanes Erin, Gabrielle, Humberto e Imelda, y se espera que la temporada continúe por encima de lo normal, según la NOAA, con entre 13 y 18 tormentas tropicales, de las cuales entre cinco y nueve podrían convertirse en huracanes.




