El Ejército de Pakistán informó este viernes que sus fuerzas de seguridad abatieron a ocho presuntos insurgentes en una operación realizada en el distrito de Tank, en la conflictiva provincia de Khyber Pakhtunkhwa, fronteriza con Afganistán.
La acción se produjo tras reportes de presencia de miembros del grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), también conocidos como talibanes paquistaníes. Según el comunicado del ala de medios del Ejército (ISPR), las tropas atacaron “posiciones de los khwarij” —término con el que se refieren a los insurgentes— y tras un intenso intercambio de fuego, los ocho fueron “enviados al infierno”.
El Ejército también recuperó armas y municiones y confirmó que las operaciones de seguridad continúan en la zona.
Escalada regional y contexto diplomático
Pakistán ha registrado un aumento de ataques insurgentes en los últimos dos años, especialmente en Khyber Pakhtunkhwa y Baluchistán, ambas provincias fronterizas con Afganistán. Desde el retorno de los talibanes al poder en Kabul en 2021, Islamabad acusa al régimen afgano de dar refugio a miembros del TTP, acusación que Afganistán niega.
La semana pasada, ambos países atravesaron una de sus peores crisis armadas en décadas, que culminó el domingo con un acuerdo de alto el fuego, mediado por Catar y Turquía. Este sábado, representantes de Pakistán y Afganistán se reunirán en Estambul para continuar el diálogo.
Violencia persistente
Las zonas fronterizas concentran el 96 % de la violencia registrada en Pakistán durante el año. En agosto, los incidentes aumentaron un 74 % respecto al mes anterior, con 194 muertes por ataques insurgentes, según el Instituto de Estudios sobre Conflictos y Seguridad de Pakistán (PICSS).
Este viernes, tres policías murieron en dos ataques en el distrito de Hangu, también en Khyber Pakhtunkhwa. Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado los hechos.




