La cantante Ninel Conde sorprendió al mundo del espectáculo al someterse a una cirugía en Nueva York para cambiar el color de sus ojos, un procedimiento que ha generado preocupación entre especialistas y colegas por los riesgos que implica para la salud ocular.
Conocida como El Bombón Asesino, Ninel optó por un procedimiento de queratopigmentación en la clínica Kerato, reconocido por atender a celebridades. La intervención dura aproximadamente 30 minutos, se realiza con gotas anestésicas y tiene un costo cercano a los USD 12.000. Sin embargo, expertos advierten sobre el peligro de este tipo de cirugías en ojos sanos, recordando casos como el del político Jorge Kahwagi, quien casi pierde la vista tras un procedimiento similar.
La noticia reabrió el debate sobre los límites de la estética. Joanna Vega-Biestro advirtió: “A la larga, me preocuparía porque te estás metiendo algo a los ojos para cambiarte el color”. Ana María Alvarado agregó que los cambios estéticos constantes podrían tener motivaciones emocionales: “Cuando es constante el cambio, habría que replantearse si no es algo emocional”.
Además de este procedimiento, Ninel Conde ha reconocido haberse sometido a varias cirugías estéticas en el rostro y cuerpo, transformando características que la hicieron famosa. En una entrevista con Yordi Rosado, la cantante aseguró: “Me hago retoques para gustarme a mí… y a mi pareja. Nunca es suficiente”, destacando su gusto por los “upgrades” estéticos y la tecnología moderna que permite mejorar su apariencia.
La artista también habló sobre su evolución física a lo largo del tiempo y cómo la percepción personal es más importante que la opinión pública: “Mientras uno se sienta a gusto, ¿qué te importa lo que digan los demás?”. Entre sus deseos estéticos más recientes, mencionó que le gustaría tener piernas más voluminosas, aunque se siente cómoda con su reflejo en el espejo.
El cambio de color de ojos y sus intervenciones previas colocan nuevamente a Ninel Conde en el centro del debate sobre los límites de la estética y los riesgos asociados a las cirugías, mostrando que la búsqueda de perfección física sigue siendo una constante en el mundo del espectáculo.




