El rey Carlos III ha tomado una decisión sin precedentes al retirar oficialmente el título de príncipe a su hermano Andrés, en medio de una creciente presión pública y parlamentaria por los escándalos que han rodeado al duque desde hace más de una década.
La medida, celebrada por la opinión pública británica y calificada como “histórica” por medios y expertos, marca la primera vez desde 1919 que un miembro de la realeza es despojado de su título por decisión del monarca. “¡Por fin!”, tituló el Daily Mirror, mientras The Sun ironizó con “Andrés, anteriormente conocido como príncipe”.
Escándalos persistentes y presión institucional
El príncipe Andrés, de 65 años, ha estado en el centro de la controversia desde 2011 por sus vínculos con el pederasta estadounidense Jeffrey Epstein. Aunque ha negado reiteradamente las acusaciones de abuso sexual, las denuncias han resurgido con fuerza tras la publicación de las memorias póstumas de Virginia Giuffre, quien lo acusa de haberla explotado cuando era menor de edad.
A pesar de haber renunciado al título de duque de York el pasado 17 de octubre, nuevas revelaciones sobre su cercanía con Epstein, Ghislaine Maxwell y el productor condenado Harvey Weinstein —a quienes habría alojado en su residencia en 2006— intensificaron la presión sobre la familia real.
Reacciones y consecuencias
El gobierno laborista de Keir Starmer respaldó la decisión del Palacio, rompiendo con su habitual silencio sobre asuntos reales. Para el historiador Ed Owens, se trata de un momento comparable a la muerte de la princesa Diana o la abdicación de Eduardo VIII.
Aunque Andrés ya no desempeñaba funciones oficiales desde 2019, su presencia seguía siendo motivo de incomodidad. Ahora, se trasladará a la finca de Sandringham, propiedad privada del rey, quien continuará financiando su manutención. La mudanza, según fuentes del Palacio de Buckingham, se realizará “tan pronto como sea posible”, aunque algunos medios apuntan a inicios de 2026.
Parlamento y rendición de cuentas
La decisión no ha cerrado el capítulo. La diputada Rachael Maskell impulsa un proyecto de ley para permitir que el Parlamento o el propio monarca puedan retirar títulos nobiliarios en casos de conducta inapropiada. “Necesitamos que la monarquía rinda cuentas por todos los medios posibles”, declaró a la BBC.
Además, la policía de Londres investiga si Andrés intentó desacreditar a Giuffre a través de su equipo de seguridad, mientras el grupo antimonárquico Republic estudia posibles acciones legales.
El rey Carlos III sella el fin del príncipe Andrés como figura real
El rey Carlos III sella el fin del príncipe Andrés como figura real




