Las Fuerzas Armadas de Estados Unidos han desplegado el crucero lanzamisiles USS Gettysburg (CG-64) en el Caribe, sumando capacidad estratégica a una operación naval que ya incluye el USS Lake Erie (CG-70) y que se ampliará en los próximos días con la llegada del portaaviones USS Gerald Ford, el más moderno de la flota estadounidense.
El despliegue, confirmado por medios especializados como The Washington Post y The War Zone, se produce mientras el presidente Donald Trump niega reportes sobre inminentes ataques a Venezuela, país frente al cual se concentran los efectivos navales.
Composición del operativo
Con la incorporación del USS Gettysburg y el retorno del USS Fort Lauderdale a Florida, Estados Unidos pasará a tener en la zona:
- 8 buques de guerra, incluyendo
- 6 destructores
- 3 buques anfibios
- 1 submarino
Este despliegue representa la mayor presencia naval estadounidense en Latinoamérica desde la primera Guerra del Golfo Pérsico (1990–1991), según el Centro para Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS).
Evaluación estratégica
Mark Cancian, coronel retirado del Cuerpo de Infantería de Marina y analista del CSIS, calificó el movimiento como “el despliegue naval más grande en Latinoamérica en al menos veinticinco años, o incluso de los últimos cuarenta”.
Aunque la Casa Blanca ha negado intenciones ofensivas, el volumen y tipo de embarcaciones movilizadas ha generado expectativa regional y análisis estratégico, especialmente por la cercanía con Venezuela y el contexto geopolítico actual.




