El presidente Luis Abinader incluyó este martes, en sus observaciones a la Ley de Gestión de Residuos Sólidos, una medida que restringe la importación de productos plásticos no biodegradables —como calimetes, tenedores, cuchillos, cucharas y tapas— 60 días después de la entrada en vigencia de la ley.
Esta disposición forma parte de un conjunto de modificaciones orientadas a la protección ambiental, que también incluyen:
- Campañas de sensibilización en comercios para promover el uso de bolsas reusables y productos ecoamigables durante el periodo de transición.
- Plazos diferenciados para el desmonte de foam y plásticos de un solo uso: 12 meses en general, y 24 meses para envases tipo “laptop” y bandejas, por no contar con sustitutos económicos viables.
Contexto ambiental y presión internacional
La propuesta presidencial se enmarca en un contexto de creciente conciencia sobre el impacto del foam y los plásticos de un solo uso, reforzado por iniciativas como “Dale Banda al Foam”, lanzada el pasado 4 de junio por la Unión Europea, Parley for the Oceans y más de 28 organizaciones.
- RD genera más de 49 mil toneladas de foam al año, según Parley.
- Más del 55% de los residuos en los ríos Isabela y Ozama son de foam, según el Fideicomiso DO Sostenible.
- La campaña promueve alternativas sostenibles como papel, bagazo de caña y almidón de maíz.
Postura industrial
La industria del plástico, por su parte, ha defendido el material como clave para una economía circular eficiente. La Asociación Dominicana de la Industria del Plástico (Adiplast) reporta:
- Más de 470 empresas y 45,000 empleos directos e indirectos
- Ventas locales superiores a RD$59,000 millones
- Exportaciones por más de US$700 millones en 2024




