El presidente ruso, Vladímir Putin, solicitó al Gobierno que elabore un informe sobre la posible reanudación de los ensayos nucleares, en respuesta a la intención de Estados Unidos de realizar pruebas con armamento atómico.
Durante una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de Rusia, transmitida en vivo por televisión, Putin instruyó a los ministerios de Defensa y Exteriores, a los servicios secretos y a otras instituciones civiles a presentar una propuesta consensuada sobre los preparativos para futuras pruebas nucleares. Al mismo tiempo, reiteró que Rusia mantendrá su política de no realizar ensayos mientras otras potencias tampoco lo hagan.
El ministro de Defensa, Andréi Beloúsov, propuso iniciar de inmediato los preparativos en el polígono del archipiélago de Nueva Zembla, capaz de garantizar la realización de ensayos a gran escala en corto plazo. Beloúsov justificó la medida señalando la modernización acelerada del arsenal estadounidense, incluyendo misiles balísticos intercontinentales, bombarderos estratégicos y misiles de crucero con capacidad nuclear, así como maniobras que simulan ataques preventivos contra territorio ruso.
Putin recordó que desde 2022 Estados Unidos ha abandonado varios tratados internacionales sobre control de armas, y advirtió que la posible reanudación de pruebas nucleares por parte de Washington podría afectar la estabilidad estratégica global.
Rusia no realiza un ensayo nuclear desde 1991, tras la desintegración de la Unión Soviética, aunque mantiene pruebas de lanzamiento de misiles balísticos e intercontinentales. Entre 1949 y 1990, la URSS realizó más de 800 ensayos nucleares, incluyendo el último el 24 de octubre de 1990 en Nueva Zembla.




