El Gobierno de Cuba calificó como “ejecuciones extrajudiciales” las muertes registradas en operaciones militares de Estados Unidos contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico oriental.
El canciller Bruno Rodríguez denunció que estas acciones constituyen una “grave violación del Derecho Internacional y de los derechos humanos”, y que mantienen una “amenaza permanente a la paz, la seguridad y la estabilidad en América Latina y el Caribe”.
Rodríguez también criticó el uso de la fuerza de forma “indiscriminada e ilegal”, mientras —según dijo— Washington ignora las causas estructurales del tráfico ilícito de drogas, siendo además el “principal mercado de estupefacientes del mundo”.
Contexto operativo y respuesta estadounidense
El secretario de Guerra de EE. UU., Pete Hegseth, confirmó que una de las recientes operaciones, con dos muertos, se realizó en el Pacífico oriental cerca de Colombia, y advirtió que se continuará “localizando y destruyendo” embarcaciones con intención de traficar drogas hacia territorio estadounidense.
Desde el despliegue del Comando Sur cerca de las costas de Venezuela y en el Pacífico oriental, se contabilizan más de 15 ataques letales y al menos 25 muertos, según reportes oficiales. El presidente Donald Trump aseguró recientemente que el tráfico marítimo ha sido “controlado”, mientras el Pentágono evalúa posibles ataques a objetivos terrestres.




