La actriz estadounidense Sydney Sweeney rompió el silencio sobre la controversia generada por una campaña publicitaria con American Eagle, en la que el uso de la palabra “genes” —en aparente juego con “jeans”— desató un intenso debate en redes sociales por su posible connotación racial.
Durante una entrevista con la revista GQ, Sweeney fue consultada sobre las críticas que señalaban que, en el actual clima político, no es apropiado que personas blancas hagan bromas sobre superioridad genética. La actriz respondió con firmeza: “Creo que cuando tengo un problema que quiero hablar de, la gente lo escuchará”.
La campaña, que inicialmente buscaba resaltar la herencia familiar y el estilo personal, fue interpretada por algunos sectores como una referencia inapropiada a temas de raza y genética. Sin embargo, Sweeney evitó entrar en confrontaciones directas y prefirió mantener una postura reservada ante las acusaciones.
La polémica se suma a una serie de debates recientes sobre el lenguaje y los símbolos utilizados en la publicidad, especialmente cuando involucran figuras públicas de alto perfil.




