La Corte Suprema de Estados Unidos autorizó este viernes al presidente Donald Trump a detener temporalmente una orden judicial que obligaba a su administración a financiar por completo el programa de asistencia alimentaria (SNAP) durante el cierre del Gobierno.
La jueza Ketanji Brown Jackson, encargada de las apelaciones de emergencia del Supremo en Washington, emitió una “suspensión administrativa”, que congela por ahora la decisión de un tribunal inferior en Rhode Island. Esa orden exigía transferir 4.000 millones de dólares antes de finalizar el día para garantizar los pagos de noviembre a millones de familias beneficiarias.
La medida, de carácter provisional, da más tiempo al tribunal de apelaciones para evaluar el caso, en el que se enfrentan el Gobierno federal y grupos defensores del acceso a la alimentación.
Con esta decisión, unos 40 millones de beneficiarios del SNAP quedan en incertidumbre sobre la llegada de sus ayudas, mientras el Departamento de Agricultura informó que usará fondos de contingencia para ofrecer pagos parciales durante la disputa judicial.
El caso se ha convertido en uno de los principales focos legales del actual cierre de Gobierno, el más largo en la historia del país, que ha afectado gravemente la operatividad de agencias federales y el financiamiento de diversos programas sociales.
La administración Trump argumenta que no puede ejecutar fondos sin una asignación previa del Congreso, criterio que fue clave en su apelación ante la Corte Suprema.




