La Agencia Meteorológica de Japón (JMA) levantó este domingo la alerta de tsunami emitida tras el terremoto de magnitud 6,9 que sacudió el noreste del país, aunque las autoridades advirtieron sobre la posibilidad de nuevos sismos en los próximos días.
El temblor se registró a las 17:03 hora local (08:03 GMT) frente a las costas de la prefectura de Iwate. Inicialmente, la magnitud se había estimado en 6,7, pero fue corregida a 6,9. En las prefecturas de Iwate y Miyagi, el movimiento alcanzó el nivel 4 en la escala japonesa —que mide el grado de agitación del terreno y no solo la intensidad sísmica—.
Aunque se observaron olas menores en las localidades costeras de Ofunato y Miyako, la JMA señaló que no existe riesgo de daños significativos, más allá de leves variaciones en el nivel del mar a lo largo de la costa del Pacífico.
El sismo provocó un breve apagón y la suspensión temporal de algunos servicios del tren bala shinkansen, informó la agencia Kyodo.
La primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, pidió a la población mantenerse vigilante ante posibles réplicas:
“Por favor, presten mucha atención a la información futura, ya que el tsunami que llegue podría ser mayor de lo esperado. También existe la posibilidad de réplicas. Continúen atentos a fuertes temblores”.
Las autoridades japonesas recomiendan permanecer alerta al menos durante una semana, especialmente en las áreas más afectadas, donde podrían registrarse sismos de magnitud similar o incluso más fuertes en los próximos días.
Japón, situado sobre el llamado “Anillo de Fuego del Pacífico”, es una de las regiones con mayor actividad sísmica del planeta. Sus edificaciones e infraestructuras están diseñadas para resistir terremotos, lo que contribuye a minimizar los daños humanos y materiales.




