El hijo mayor del presidente de Colombia, Gustavo Petro, fue imputado este lunes por seis cargos adicionales relacionados con corrupción durante su gestión como diputado del departamento de Atlántico (2020–2023), sumando un nuevo frente judicial a los procesos que ya enfrenta por lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
Durante una audiencia virtual, la fiscalía colombiana le atribuyó delitos como peculado y falsificación de documentos, en el marco de un contrato que debía beneficiar a adultos mayores y niños con discapacidades, pero cuyos fondos habrían sido desviados, según el ente investigador.
Antecedentes y acusaciones previas
Nicolás Petro ya enfrenta juicio por presuntamente recibir dinero de Samuel Santander Lopesierra, condenado por narcotráfico en EE. UU., durante la campaña presidencial de 2022. Aunque inicialmente aceptó haber recibido los fondos, afirmó que no fueron destinados a la campaña de su padre. Su defensa solicita que esa declaración no sea considerada en el juicio, alegando presión de un fiscal.
El exdiputado fue detenido en 2023 y posteriormente liberado bajo condición judicial, perdiendo su escaño en medio de un escándalo que sacudió al gobierno colombiano.
Sanciones y contexto internacional
Desde octubre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha acusado sin presentar pruebas a Gustavo Petro de ser un “líder del narcotráfico”, imponiendo sanciones financieras contra él y sus allegados, incluido Nicolás Petro.
Según su abogado, el hijo del mandatario no asistió presencialmente a una audiencia en Barranquilla la semana pasada debido a las penalizaciones impuestas por Washington, que le impiden acceder a recursos para cubrir gastos básicos, como pasajes aéreos.




