El secretario de Guerra de Estados Unidos, Pete Hegseth, anunció este jueves la activación de la Operación Lanza del Sur, una misión militar dirigida por la Fuerza de Tarea Conjunta Lanza del Sur y el Comando Sur (SOUTHCOM), con el objetivo de eliminar a los narcoterroristas del hemisferio occidental y proteger a EE.UU. del tráfico de drogas.
“El hemisferio occidental es el vecindario de Estados Unidos, y lo protegeremos”, afirmó Hegseth.
La operación marca una nueva fase en la estrategia de seguridad regional del Gobierno de Donald Trump, que ha intensificado su presión sobre Venezuela y otras zonas consideradas de alto riesgo por actividades ilícitas.
Movilización militar y contexto regional
- La ofensiva incluye el despliegue del portaaviones USS Gerald Ford en el Caribe.
- Se enmarca en una serie de acciones militares iniciadas hace tres meses, con bombardeos en el Pacífico y el Caribe que han dejado más de 70 muertos.
- La iniciativa responde a una orden directa del presidente Trump, como parte de lo que su administración denomina simbólicamente el “Departamento de Guerra”.
Aunque no se han revelado detalles operativos específicos, se espera que la misión abarque Sudamérica, Centroamérica y el Caribe, con énfasis en interdicción de rutas de narcotráfico, desarticulación de redes criminales y presión diplomática sobre gobiernos señalados.
Implicaciones geopolíticas
El anuncio se produce en un momento de creciente tensión con Venezuela, y podría tener repercusiones en la cooperación regional, la seguridad fronteriza y el equilibrio diplomático en América Latina.
La operación ha sido presentada como una respuesta directa a la amenaza del narcotráfico, pero también como una demostración de fuerza estratégica en el vecindario inmediato de Estados Unidos.




