Hollywood ha demostrado ser implacable cuando sus figuras enfrentan acusaciones legales o escándalos que afectan su imagen pública. Desde Kevin Spacey hasta Johnny Depp, pasando por Harvey Weinstein y Armie Hammer, la industria ha cerrado puertas rápidamente, muchas veces antes de que la justicia emitiera un veredicto.
Kevin Spacey fue uno de los primeros en enfrentar la reacción inmediata de Hollywood tras las acusaciones de agresión sexual en 2017. Aunque fue absuelto en 2023, los efectos en su carrera fueron devastadores: Netflix cortó todo vínculo con él, fue eliminado digitalmente de proyectos y actualmente enfrenta problemas económicos, viviendo en hoteles y alojamientos temporales.
Harvey Weinstein, productor icónico detrás de múltiples ganadores del Óscar, fue condenado en 2020 a 23 años de prisión en Nueva York por violación y abuso sexual, y luego a 16 años adicionales en Los Ángeles. Aunque una apelación anuló su primera condena en 2024, Hollywood ya lo había expulsado: fue removido de la Academia y sus empresas desaparecieron del mapa.
Armie Hammer, estrella en ascenso, vio su carrera colapsar en 2021 tras acusaciones de conducta sexual inapropiada y manipulación emocional. Sin condenas legales, su reputación quedó destruida y abandonó la vida pública.
Ezra Miller también se convirtió en un dolor de cabeza para los estudios debido a arrestos y comportamiento errático entre 2020 y 2023. Warner Bros. intentó mantener The Flash como proyecto viable, pero el fracaso en taquilla selló la paralización de su carrera.
Johnny Depp vivió un caso mediático diferente: tras acusaciones de violencia doméstica de Amber Heard, perdió papeles en franquicias de Disney y Warner Bros. Aunque ganó una demanda por difamación en 2022, Hollywood no lo reincorporó de inmediato, y actualmente se centra en proyectos europeos e independientes.
Otros casos incluyen a Danny Masterson, condenado a 30 años por violación; Lori Loughlin, implicada en el fraude universitario «Operation Varsity Blues»; y O.J. Simpson, cuya absolución por asesinato en 1995 no logró recuperar su reputación ni su carrera deportiva.
Estos casos reflejan cómo Hollywood, ante acusaciones legales o escándalos, actúa rápidamente, convirtiendo la opinión pública y la reputación en jueces decisivos sobre el destino de sus estrellas.




