La reciente coronación de Fátima Bosch como Miss Universo 2025 se encuentra en el centro de una fuerte polémica. Omar Harfouch, músico franco-libanés y exjuez del certamen, denunció que Raúl Rocha, presidente de la Organización Miss Universo, le pidió explícitamente no votar por candidatas de países africanos ni algunos asiáticos, priorizando a aquellas cuyos pasaportes facilitaran la logística de viajes internacionales.
Harfouch publicó mensajes y capturas que, según él, muestran instrucciones directas de Rocha para favorecer a determinadas participantes y dejar fuera a candidatas como Olivia Yacé, de Costa de Marfil, lo que calificó como discriminatorio y racista.
El exjuez aseguró que estas prácticas “institucionalizan barreras y prejuicios” y privan de oportunidades a concursantes altamente calificadas solo por su nacionalidad o pasaporte.
Tras su denuncia, Harfouch anunció que está evaluando acciones legales en Nueva York, planteando posibles delitos como fraude, abuso de poder y daño moral. Además, exigió la renuncia de Raúl Rocha y de Fátima Bosch, la creación de un comité independiente para supervisar futuras elecciones y una investigación sobre la venta de la franquicia Miss Universo a Puerto Rico.
Por su parte, Raúl Rocha defendió la selección de la ganadora, argumentando que la capacidad de movilidad internacional y la logística del título son criterios clave. “Costa de Marfil necesita visa para entrar a 175 países. Queremos que sea Universe quien más viaje y tenga contacto global”, señaló en entrevista. Rocha negó cualquier discriminación intencionada y calificó a Harfouch de oportunista.
El escándalo también afectó a las concursantes, que afirmaron haber enfrentado desinformación y cambios inesperados durante el certamen, mientras algunas reconocieron el papel de Harfouch al denunciar estas irregularidades.
El Top 5 del certamen quedó conformado por:
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Fátima Bosch, México
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Praveenar Singh, Tailandia
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Ahtisa Manalo, Filipinas
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Stephany Abasali, Venezuela
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Olivia Yacé, Costa de Marfil
La polémica continúa, generando un intenso debate sobre ética, favoritismo y representación internacional en Miss Universo 2025.




