El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, abandonó este viernes el Kremlin tras mantener una reunión de casi cuatro horas con el presidente ruso, Vladímir Putin, en la que se discutieron suministros de hidrocarburos rusos y las negociaciones sobre un posible plan de paz para Ucrania.
La Presidencia rusa difundió un video en su canal de Telegram donde se ve a Orbán descendiendo por las escaleras de una de las salidas del Kremlin. A la reunión asistieron también los ministros de Exteriores de ambos países, Serguéi Lavrov y Péter Szijjártó, así como el viceprimer ministro ruso Alexandr Nóvak, encargado de la política energética y responsable del suministro de petróleo y gas a Budapest a precios inferiores a los del mercado.
Ni Rusia ni Hungría ofrecieron rueda de prensa ni declaraciones tras el encuentro.
Este fue el decimocuarto encuentro entre Orbán y Putin, un hecho que ya generó críticas en Bruselas cuando el primer ministro húngaro viajó a Moscú en “misión de paz” poco después de asumir la presidencia de la Unión Europea en 2024.
Durante la reunión, Orbán volvió a ofrecer a Budapest como sede no solo de futuras cumbres bilaterales, sino también de negociaciones de paz entre Rusia y Ucrania, en un intento por posicionar a Hungría como intermediario diplomático entre ambas potencias.




