Una coalición de 17 fiscales estatales demócratas presentó este lunes su oposición a la nueva norma del Departamento de Trabajo de EE.UU. (DOL) que reduce significativamente los salarios de los trabajadores agrícolas extranjeros contratados temporalmente bajo la visa H-2A.
Argumentos de la coalición
- El fiscal de California, Rob Bonta, quien encabeza la iniciativa, advirtió que la medida “se aprovechará de los trabajadores agrícolas” y afectará directamente a estados productores como California.
- Los fiscales sostienen que la norma trasladaría alrededor de 2,460 millones de dólares de los salarios de los trabajadores a manos de los empleadores agrícolas.
- También criticaron que la regla reduzca los costes de vivienda que los empleadores deben cubrir para los campesinos extranjeros.
Cambios en la norma
- Emitida el 2 de octubre de 2025, la nueva metodología fija salarios de:
- 13,45 dólares/hora para trabajadores de nivel inicial.
- 15,71 dólares/hora para trabajadores experimentados.
- El programa H-2A obliga a los empleadores a proporcionar vivienda, transporte y un salario mínimo establecido tradicionalmente mediante la Tasa Salarial de Efecto Adverso (AEWR).
Impacto estimado
- Según el Economic Policy Institute (EPI):
- Más de 350,000 trabajadores H-2A podrían perder hasta 2,000 millones de dólares anuales, entre el 26 % y 32 % de sus ingresos.
- Los salarios de los trabajadores agrícolas estadounidenses también se verían presionados a la baja, con pérdidas de alrededor de 3,000 millones de dólares (hasta un 9 %).
- En conjunto, las pérdidas salariales totales oscilarían entre 4,400 y 5,400 millones de dólares, equivalentes al 10–12 % de los ingresos del sector.
Estados que se sumaron a la oposición
Además de California, los fiscales de Colorado, Connecticut, Delaware, Hawái, Illinois, Maine, Massachusetts, Minnesota, Michigan, Nevada, Nueva Jersey, Nuevo México, Nueva York, Oregón, Rhode Island y Washington firmaron la carta de rechazo.
Este conflicto abre un debate sobre el equilibrio entre competitividad agrícola y protección laboral, en un contexto de fuerte dependencia de mano de obra extranjera en el campo estadounidense.




