El presidente estadounidense, Donald Trump, lanzó duras críticas contra los inmigrantes somalíes, calificando a Somalia de un país que “apesta” y afirmando que no desea que esa comunidad viva en Estados Unidos.
Durante una reunión de su gabinete el martes, Trump aseguró que los inmigrantes somalíes “no trabajan” ni contribuyen al país, y los acusó de aprovecharse de los servicios estadounidenses.
“No hacen más que quejarse. Dicen que esto no es el paraíso, pero cuando vienen del infierno y no hacen más que quejarse no los queremos en nuestro país. Que vuelvan al lugar de donde llegaron”, declaró.
El presidente comenzó sus comentarios criticando al gobernador de Minnesota y excandidato a la vicepresidencia, el demócrata Tim Walz, en relación con un caso de fraude en el sistema de servicios sociales de ese estado, que tiene la mayor población de origen somalí en el país. Trump alegó que miembros de esa comunidad habrían estafado “miles de millones de dólares” y reiteró que no le importa ser “políticamente incorrecto” al decir que no los quiere en EE.UU.
Además, Trump dirigió su ataque hacia la congresista Ilhan Omar, de origen somalí, a quien calificó de “incompetente” y “realmente mala”. Según él, Omar y otros miembros de la comunidad solo se quejan del país y de la Constitución. En respuesta, la congresista expresó en su cuenta de X que la obsesión del mandatario con ella es “preocupante” y dijo esperar que reciba “la ayuda que necesita desesperadamente”.
Estas declaraciones se producen en el contexto de una creciente represión migratoria en Estados Unidos. El fin de semana anterior, Trump también criticó a inmigrantes de 19 países considerados “del tercer mundo”, incluido Somalia, y suspendió decisiones de casos de asilo de ciudadanos de esos países, en medio de preocupaciones por la seguridad nacional tras el tiroteo a dos miembros de la Guardia Nacional en Washington, atribuido a un ciudadano afgano con asilo.




