El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reveló este miércoles que solicitó al mandatario estadounidense, Donald Trump, apoyo para capturar a líderes criminales brasileños que operan desde Estados Unidos. La petición fue realizada durante una llamada telefónica de 40 minutos sostenida entre ambos el martes.
En una entrevista concedida a la televisión Verdes Mares, Lula explicó que instó a Trump a reforzar la cooperación bilateral contra el crimen organizado, especialmente contra las bandas dedicadas al tráfico de armas, drogas y contrabando.
El mandatario brasileño mencionó un caso concreto: “El mayor contrabandista brasileño de combustible vive en Miami. ¿Vamos a combatir el narcotráfico? Le dije a Trump: comencemos arrestando a los brasileños que viven ahí”, afirmó.
Cooperación en inteligencia, no en acciones militares
Lula subrayó la necesidad de intensificar los esfuerzos de inteligencia conjunta, tanto con Estados Unidos como con los países vecinos, para frenar el avance de organizaciones criminales transnacionales. A la vez, rechazó la vía militar como herramienta principal.
“Le dije a Trump: no necesitamos usar armas, necesitamos usar la inteligencia”, señaló, en referencia a los recientes bombardeos realizados por Estados Unidos en el Caribe y el Pacífico contra embarcaciones sospechosas de narcotráfico.
Expansión del crimen transnacional preocupa a Brasil
El presidente brasileño advirtió que diversas bandas nacionales operan actualmente en al menos 15 países, y recordó que otros grupos criminales tienen presencia en Venezuela, Bolivia, Ecuador y Colombia. En Brasil, organizaciones como el Primer Comando de la Capital (PCC) y el Comando Vermelho se han transformado en estructuras multinacionales que amplían sus actividades ilícitas a distintos sectores de la economía.
Comercio y aranceles, también en la agenda
Además del tema de seguridad, la conversación entre Lula y Trump abordó las tensiones comerciales entre ambos países, particularmente los aranceles del 40 % que Washington aplica a algunas importaciones brasileñas y que han generado fricciones diplomáticas en los últimos meses.




