El Gobierno de Estados Unidos anunció una importante modificación en la duración de los permisos de trabajo para inmigrantes, reduciendo su vigencia de cinco años a 18 meses. La medida, emitida por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) y vigente desde el 4 de diciembre, afecta tanto a nuevas solicitudes como a renovaciones de los Documentos de Autorización de Empleo (EAD).
Según la actualización, la reducción permitirá al Gobierno realizar revisiones más frecuentes de la elegibilidad de los migrantes que trabajan legalmente mientras sus casos migratorios siguen en proceso. USCIS advirtió que los solicitantes deben presentar sus renovaciones con suficiente anticipación para evitar interrupciones en su autorización laboral. Los permisos emitidos antes del 4 de diciembre conservarán su vigencia original hasta que expiren.
Entre los grupos impactados se encuentran solicitantes de asilo, beneficiarios de DACA, refugiados, personas bajo Estatus de Protección Temporal (TPS) y otras categorías humanitarias reconocidas por el Gobierno estadounidense. La norma también afecta a quienes tienen órdenes de suspensión de deportación, peticiones pendientes de ajuste de estatus y solicitudes bajo programas especiales como NACARA.
Con este cambio, la administración estadounidense busca fortalecer la supervisión migratoria y mantener información actualizada sobre quienes están autorizados a trabajar en el país, al tiempo que asegura que continúen haciéndolo dentro del marco legal vigente.




