El primer ministro polaco, Donald Tusk, lanzó un mensaje contundente este jueves al llegar a la cumbre europea: los líderes del continente deben decidir entre destinar recursos financieros de inmediato o afrontar consecuencias humanas derivadas de la agresión rusa.
«La alternativa es clara. O damos dinero hoy o entregaremos sangre mañana. Y estoy hablando de Europa», afirmó Tusk, sin responder preguntas de los periodistas presentes.
El tema central de la cumbre gira en torno al uso de los activos rusos congelados y cómo podrían emplearse para respaldar a Ucrania en su defensa. La decisión, según Tusk, no puede postergarse.
Por su parte, el canciller alemán, Friedrich Merz, expresó su confianza en que se alcanzará un acuerdo durante la reunión, esperando que las reservas de algunos países puedan superarse y se logre un consenso europeo sobre el uso de esos fondos.




