El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tranquilizó este miércoles a un niño durante la tradicional llamada de Nochebuena, asegurando que está vigilando para evitar la entrada de un «Santa Claus malo» en el país. Esta conversación tuvo lugar en el marco del evento anual organizado por el Comando de Defensa Aeroespacial de América del Norte (Norad), en el cual los menores tienen la oportunidad de seguir el recorrido de Santa Claus y hablar con los líderes del país.
Desde su residencia en Mar-a-Lago, en Florida, Trump, acompañado por la primera dama, Melania Trump, participó en el centro de llamadas de Norad. Durante la conversación, el mandatario explicó al niño que están monitoreando el trayecto de Santa Claus para asegurarse de que sea el verdadero, y no un «Santa Claus malo» que intente infiltrarse en el país. Trump, conocido por su postura estricta en temas migratorios, hizo referencia a la importancia de mantener la seguridad de Estados Unidos.
A lo largo de la jornada, Trump también interactuó con otros niños. A una pequeña que expresó que no quería recibir carbón, el presidente bromeó diciendo que el carbón es «limpio y hermoso», en una alusión a su apoyo a los combustibles fósiles. En otra llamada, a un niño de Pensilvania, Trump le preguntó entre risas si su madre «había votado de manera correcta», en referencia a su victoria en ese estado durante las elecciones presidenciales.
Además, el presidente transmitió a los niños detalles sobre el recorrido de Santa Claus, quien ya había pasado por países como la República Checa, Suecia y Dinamarca. Trump, con el apoyo de Norad, se encargó de informar a los menores sobre el progreso del viaje navideño.
Esta tradición de seguir el recorrido de Santa Claus comenzó hace 70 años, en 1955, cuando un error en un anuncio de una tienda de Colorado permitió a los niños llamar a un número equivocado. Ese número pertenecía al coronel Harry Shoup, del Comando de Defensa Aérea Continental (Conad), quien decidió crear un centro de llamadas para ayudar a los niños a seguir el viaje de Santa, dando origen a la tradición que se mantiene hasta hoy.




