La reciente decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de cesar a una treintena de embajadores de carrera que habían sido designados durante la administración de Joe Biden ha desatado una ola de críticas tanto de la oposición política como de miembros del cuerpo diplomático.
Según informaciones del Departamento de Estado, los embajadores fueron notificados en las últimas dos semanas sobre su destitución, aunque no se dieron explicaciones claras sobre las razones de esta medida. La mayoría de los embajadores afectados se encuentran destinados en embajadas en África y Asia, con algunos casos en Europa y Latinoamérica, como el de Tobin Bradley, embajador en Guatemala.
Reacción del Partido Demócrata
La noticia ha provocado una reacción inmediata por parte de senadores del Partido Demócrata, quienes enviaron una carta a Trump solicitando que reconsidere su decisión. En la misiva, un grupo de legisladores advirtió que dejar más de la mitad de los puestos de embajadores vacíos podría crear un «vacío peligroso» en el liderazgo estadounidense en el exterior, lo que afectaría negativamente la seguridad nacional.
Antes de esta orden, ya existían más de 80 vacantes de embajadores en diversas partes del mundo. Con la destitución de estos diplomáticos de carrera, el número de embajadas estadounidenses sin liderazgo ascendería a más de 100, representando aproximadamente la mitad de todos los puestos de embajadores de Estados Unidos.
La postura de Trump sobre la administración pública
Trump ha sido un crítico constante de lo que él denomina el «Estado profundo», un grupo de funcionarios y burócratas que, según él, tratan de sabotear sus políticas progresistas. Este enfoque se ha reflejado en varias decisiones de su gobierno, como el despido de más de 1,300 empleados del Departamento de Estado y la eliminación de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid), una histórica entidad dedicada a la ayuda internacional.
El descontento entre los diplomáticos
La Asociación Estadounidense del Servicio Exterior (AFSA), sindicato que representa a los diplomáticos de carrera, expresó su preocupación por la falta de transparencia en el proceso de destitución. Según un portavoz de la organización, «los embajadores de carrera no suelen ser destituidos de manera tan abrupta», y la falta de un procedimiento claro contradice las normas tradicionales que aseguran la estabilidad dentro del servicio exterior de Estados Unidos.
Este conflicto no solo refleja las tensiones internas entre el gobierno de Trump y la diplomacia tradicional, sino que también podría tener repercusiones en la política exterior de Estados Unidos a largo plazo, con embajadas clave sin representación o lideradas por personal interino.




