El Centro de Detención Metropolitano (MDC) de Nueva York, ubicado en el distrito de Brooklyn, es la cárcel federal donde permanece recluido el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, tras su llegada este sábado a la sede de la DEA, según imágenes difundidas en redes sociales. El penal es ampliamente conocido por su mala fama y por las reiteradas denuncias sobre condiciones extremas de reclusión.
Considerada una de las prisiones más cuestionadas de la ciudad —junto a Rikers—, el MDC ha sido señalado por la falta de personal, la violencia interna y el deterioro de sus instalaciones. Exinternos y abogados defensores han llegado a describirla como un verdadero “infierno en la Tierra”.
La prisión, que alberga a cerca de 1.200 detenidos a la espera de juicio en tribunales federales, se convirtió en la única cárcel federal operativa en Nueva York tras el cierre del Centro Correccional Metropolitano del sur de Manhattan.
A lo largo de los años, el MDC ha alojado a reclusos de alto perfil como Joaquín “El Chapo” Guzmán, el rapero Sean “Diddy” Combs y el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández. La británica Ghislaine Maxwell denunció haber sufrido tratos “inhumanos y degradantes”, mientras que el exfuncionario mexicano Genaro García Luna afirmó haber presenciado homicidios y apuñalamientos dentro del penal.
Uno de los episodios más graves ocurrió en 2019, cuando la prisión permaneció varios días sin electricidad ni calefacción en pleno invierno, lo que provocó protestas de los internos y una investigación del Departamento de Justicia. Posteriormente, una demanda colectiva derivó en una indemnización millonaria para los reclusos afectados.
El MDC continúa siendo símbolo de las deficiencias del sistema penitenciario federal estadounidense y de las constantes denuncias por vulneraciones a los derechos humanos.




