El ministro de Defensa de Venezuela, Vladimir Padrino López, denunció el asesinato “a sangre fría” de gran parte del equipo de seguridad del presidente Nicolás Maduro, tras su captura por parte de Estados Unidos.
En un comunicado emitido este domingo a través del canal estatal Venezolana de Televisión (VTV), Padrino López calificó la detención del mandatario como un “cobarde secuestro” y reafirmó que Maduro es el presidente constitucional del país, exigiendo su pronta liberación junto a la primera dama, Cilia Flores, también detenida.
El alto mando militar aseguró estar “unido y cohesionado frente a la agresión imperial” y respaldó el decreto de conmoción exterior que otorga al Estado facultades especiales para actuar en situaciones de conflicto. Además, llamó a la ciudadanía a retomar sus actividades laborales, económicas y educativas en los próximos días, garantizando la estabilidad y la soberanía de Venezuela.
Padrino López ordenó integrar los distintos poderes del país para “enfrentar la agresión imperial formando un bloque de combate” y preservar la independencia del territorio. Asimismo, reconoció la decisión de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia, que designó a Delcy Rodríguez, vicepresidenta ejecutiva, como presidenta encargada del país.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que Washington dirigirá la política hacia Venezuela y espera que el nuevo Gobierno, encabezado por Rodríguez, adopte un rumbo diferente al de Maduro.
El exmandatario pasó su primera noche en el Metropolitan Detention Center de Brooklyn, Nueva York, y enfrentará cargos federales por narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos vinculados con armas automáticas, según la acusación formal presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.




