Nick Reiner, hijo del reconocido director Rob Reiner, sigue recluido en una celda individual dentro del sistema penitenciario de Los Ángeles, a pesar de que ya no está bajo vigilancia por riesgo de suicidio, confirmaron fuentes del Departamento del Sheriff a People.
El joven, de 32 años, permanece bajo el régimen conocido como High Observation Housing (HOH), una medida que se mantiene debido a la gravedad de los cargos que enfrenta y a su historial de salud mental. Según las autoridades, únicamente un juez podría modificar esta condición, por lo que solo abandona su celda para comparecencias judiciales o citas médicas.
Actualmente, Nick porta el uniforme del centro penitenciario —camiseta amarilla y pantalón azul— y ya no utiliza el chaleco antisuicidios tras la evaluación de los especialistas, aunque sigue sujeto a estrictas medidas de seguridad. Durante su confinamiento, solo puede comunicarse con su abogado o personal autorizado, es escoltado en todo momento y su estado es monitoreado cada 15 minutos por personal de salud mental.
El caso conmocionó a Los Ángeles después de que, el 14 de diciembre de 2025, la policía encontrara sin vida a Rob Reiner y Michele Singer Reiner en su residencia de Brentwood. La Fiscalía acusa a Nick de doble homicidio con premeditación y uso de arma blanca, un cargo que podría derivar en cadena perpetua sin libertad condicional o incluso la pena de muerte.
Registros policiales indican que la familia ya había recibido visitas de las autoridades en 2019 por razones de bienestar y salud mental, y que Nick recibía tratamiento para esquizofrenia antes del trágico suceso. Especialistas señalan que, aunque se trata de un padecimiento tratable, puede generar episodios de psicosis si no se maneja adecuadamente.
La primera audiencia judicial de Nick se celebró el 17 de diciembre, donde su abogado solicitó más tiempo para analizar la complejidad del caso y pidió prudencia a los medios y al público. La próxima audiencia está programada para el 7 de enero de 2026 en el Tribunal Superior de Los Ángeles.
Mientras tanto, Nick Reiner continúa bajo vigilancia estricta, recibiendo tres comidas diarias en su celda y siendo evaluado periódicamente por personal de salud mental, sin que se reporten problemas graves de sueño o alimentación.




