Estados Unidos y Venezuela han dado pasos importantes para restablecer sus sedes diplomáticas después de años de relaciones interrumpidas.
Esta semana se llevaron a cabo reuniones y contactos de alto nivel entre ambos gobiernos, según fuentes cercanas a los encuentros.
Los acercamientos incluyen la reapertura de la embajada venezolana en Washington y de la delegación estadounidense en Caracas, cerradas desde 2019 tras la ruptura de vínculos bilaterales. Representantes de la presidenta interina Delcy Rodríguez y funcionarios de la Administración del presidente Donald Trump han liderado estas negociaciones.
Durante el período de distanciamiento, EE. UU. gestionó sus asuntos con Venezuela a través de su Oficina Externa en Bogotá, mientras que Caracas mantenía contactos limitados con Washington. Ahora, ambos gobiernos trabajan en la normalización de la relación, que incluiría servicios consulares y atención directa a ciudadanos en el exterior.
El proceso, aunque todavía en fase inicial, marca un cambio de enfoque en la diplomacia bilateral y se considera un paso hacia la restauración completa de las relaciones, incluyendo el posible intercambio de embajadores.




